Historia de los Estados Unidos de América. Susan-Mary Grant.

Unknown

‘Historia de los Estados Unidos de América’.

Susan-Mary Grant

Akal, 2014.

En la película-documental ‘Bowling for Columbine’ aparecía un memorable corto de la serie de animación ‘South Park’ que hacía un rápido recorrido por la historia de los Estados Unidos desde el punto de vista del control a través del miedo y la violencia. La profesora de Historia norteamericana en la Universidad de Newcastle, Susan-Mary Grant, ha escrito ‘Historia de los Estados Unidos de América’ basándose también en estos dos pilares fundamentales que definen a la nación: el temor y la guerra como señas de identidad de lo que significa ser americano. Temor a que el primer experimento republicano del mundo fuese “especialmente vulnerable” a los ataques tanto internos como externos, y guerra como elemento fundacional de Estados Unidos y tradición que, paradójicamente, hace avanzar también los derechos civiles de las minorías. Esta ‘Historia de los Estados Unidos’ es ante todo una historia social de cómo una nación fundada por colonos ingleses y marcada por el estigma de la esclavitud y la marginación ha llegado a ser un símbolo de mestizaje e identidad multirracial al tiempo que se convertía en una potencia mundial.

Mary-Grant inicia su estudio en los primeros momentos del descubrimiento y llegada al Nuevo Mundo de los europeos para marcar conceptos que van a repetirse en la historia estadounidense a lo largo de los siglos. Así encontramos pronto el enfrentamiento con los pueblos indígenas a través de la historia de Smith y Pocahontas; la carga ideológica y nacionalista que se esconde detrás de la arribada a lo que será Nueva Inglaterra del Mayflower en 1620 o el jaque a la libertad religiosa que suponen los sucesos en torno a las brujas de Salem.

bandera

Un caldo primigenio donde se forjan algunos de los pilares fundamentales de los modernos Estados Unidos: libertad religiosa, vida ‘visiblemente’ familiar y prosperidad individual. El credo de esa “ciudad en una colina”, como definió al país John Winthrop, que cristalizará a partir de la Revolución americana en la ‘Declaración de Independencia’, un texto que sostiene como evidentes las verdades de “que todos los hombres son creados iguales, que están dotados por su Creador de ciertos deechos inalienables, que entre ellos están la vida, la libertad y la búsqueda de la felicidad”.

Sin embargo la nueva comunidad americana va a durar poco unida. La contradicción, que la autora subraya, de que “unos esclavistas predicaban la libertad” pone en conflicto al nuevo país entre aquellos estados que apuestan por el libre mercado frente a los que quieren mantener la ‘institución’ de la esclavitud; los que quieren industrializarse frente a los que quieren sostener una economía agraria tradicional; los defensores de la Declaración de Jefferson frente a la pragmática Constitución. Norte frente a Sur en definitiva. El resultado, una Guerra Civil que cuesta medio millón de muertos y la derrota de los esclavistas. De las cenizas de las ciudades del Sur surge un nuevo país unido, decididamente desarrollista, dispuesto tanto a ser, como defiende Abraham Lincoln, “la última y mejor esperanza de la tierra” como a extenderse por el contienente “que la providencia le legó” para cumplir su ‘Destino manifiesto’.

 

WW2_Iwo_Jima_flag_raising

La conquista del Oeste, la guerra contra España por Cuba y Filipinas, la anexión del canal de Panamá y la extensión por el Pacífico hasta Hawai descubren una nueva cara de esta república que, también, se convierte en el símbolo de la libertad de millones de inmigrantes dispuestos a dejar atrás la problemática y hambrienta Europa. Un nuevo fenómeno que topa en el Sur con la segregación entre blancos y población negra y que conforma, a juicio de la autora, el principal cisma del siglo XX que recorre la sociedad yanqui y que separa a los que no tienen derechos de aquellos que ostentan un bienestar material; a los que pretenden ponerse a salvo de los males de Europa aislándose de sus conflictos de los que creen que Estados Unidos debe implicarse y asumir finalmente su destino contra los enemigos externos -la alemania guillermina, el nazismo, el imperio nipón, el comunismo en Corea y Vietnam- e internos -la caza de brujas maccartista. La participación desde entonces en multitud de conflictos a lo largo del globo es bien conocida, y en este libro queda ejemplarmente resumida en eficaz elipsis.

Esa gran conjugación entre tradición, ideología y nuevas realidades sociales hace especialmente brillante este ameno recorrido por la historia americana que concluye, ingenuamente, con la elección de Barack Obama en 2008 como presidente de Estados Unidos, en lo que entonces parecía el cumplimiento final del ‘verdadero credo’ de la nación al que Martin Luther King se refirió en su alocución en Washington.

Las recientes elecciones al Congreso y al Senado demuestran que el miedo a cambios bruscos relacionados con el estatus de los inmigrantes, la economía y las coberturas sociales no ha terminado y que el significado de ser americano sigue en el aire en una nación sin nueva frontera a la que mirar.

Comprar libro

Iván Alonso Pérez.

Advertisements
This entry was posted in Reseñas de libros and tagged . Bookmark the permalink.

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s